Kiri compartió con Kiliki la experiencia de haber sido abandonado, y adoptado por nosotros de la Sociedad Protectora en diciembre de 1999, como veis, es un gato blanco muy grande y guapo.

 

Para variar vamos a dejar a la propia Penélope contaros su historia. “Soy Penélope de La Gallarda y en primer lugar quiero dejar bien claro que también soy campeona (igual que los gatos) y madre de campeones. Vivo aquí con esta buena gente desde hace poco mas de dos años cuando cumplí los 5 años y antes estaba con mis criadores en Tierra Estella donde nací. Me dicen en broma que estoy “reciclada” Ya que no podía tener mas camadas encontré un nuevo hogar donde soy la única y exclusiva basset, quizás podríamos decir que estoy jubilada y disfruto de mi retiro. Aquí aunque los gatos son mayoría absoluta (y así entre paréntesis algo consentidos) mantenemos muy buena relación. Soy muy cariñosa, un poco testaruda y lo que mas me gusta es comer y salir a pasear”



 

 

 



Son dos caballeros neutros de mediana edad que vinieron a vivir con nosotros en enero de 2004 a raiz de la muerte de una muy querida amiga. Ya habian pasado tamporadas aquí nos conocían y estaban acostumbrados a la casa y al jardin. Echamos mucho de menos a Mercedes y para mi sus dos gatos siguen siendo un lazo especial. Son SUS gatos y yo lo cuido y los quiero de una manera especial ya que ella tristemente ya no lo puede hacer.